Dime si fui yo quien apagó tu luz Si mis silencios te dejaron sin abrigo Hay culpas que pesan más que el propio cuerpo Y noches que no perdonan ni al destino Vi que tus ojos se nublaban como invierno Y aun sabiendo que dolía, me fui despacio Como quien huye de su propio reflejo Porque teme ver lo que ha causado Y ahora guardo lo que queda de nosotros Entre grietas de un corazón cansado Si preguntas si aún estoy aquí Te juro, nunca me he marchado Estoy tan vacío, tan roto por dentro Como un viejo farol sin fuego, sin viento Y aunque el tiempo nos parta en dos caminos Siempre habrá un pedazo tuyo en mi destino Estoy tan vacío, tan lleno de tu nombre Tan lleno de lo que fuimos, y ya no somos Me tocaste el alma donde nadie llega Curaste heridas que ni yo recordaba A tu lado supe que el amor envejece Pero nunca, nunca se desgasta Bebí de tu risa, dormí en tu tristeza Vagué por tu pecho como por mi casa Y aunque el mundo grite que ya es tarde Yo aún escucho tu voz en la madrugada Sé de tus miedos como sé de los míos Dos viejos guerreros temblando al frío Y aunque ya no pueda tomarte la mano Te siento en la piel, te siento aquí, tan cercano Estoy tan vacío, tan roto por dentro Como un viejo farol sin fuego, sin viento Y aunque el tiempo nos parta en dos caminos Siempre habrá un pedazo tuyo en mi destino Estoy tan vacío, tan lleno de tu nombre Tan lleno de lo que fuimos, y ya no somos Aún rezo por ti cuando no puedo dormir Cuando el alma sangra en silencio Un día, cuando caiga de rodillas Lo diré todo sin miedo Lo que callé por vergüenza Lo que perdí por torpeza Lo que amé sin decirlo Lo que se me murió por dentro Estoy tan vacío, amor, tan hueco y frío Que tu recuerdo es lo único vivo Y si mañana ya no queda nada Si la vida me empuja hacia otra madrugada Llévate al menos esta verdad conmigo Te amé sin pausa, y aún respiro en tu olvido