Pedro y Juan subieron en el templo llamado hermosa Allí había un paralítico pidiendo limosna Pero Juan, mirando para él, así entonces habló No tengo plata ni oro, más lo que tengo Te doy. El paralítico miró para él Desesperado, esperando que él le diese una moneda Pero Juan, mirando para él, así entonces habló No tengo plata ni oro, más lo que tengo, te doy En nombre de Jesús, levanta y anda Y el paralítico entonces levantó, salió saltando Y glorificando el nombre del Señor Adonde hay ungido, poder de Dios hay Las puertas se abren para quien obedece Adonde hay unción, Dios extiende la mano y el milagro acontece En nombre de Jesús, levanta y anda Y el paralítico entonces levantó, salió saltando Y glorificando el nombre del Señor Adonde hay ungido, poder de Dios hay Las puertas se abren para quien obedece Adonde hay unción, Dios extiende la mano y el milagro acontece El paralítico miró para él, desesperado Esperando que él le diese una moneda Pero Juan, mirando para él, así entonces habló No tengo plata ni oro, más lo que tengo, te doy En nombre de Jesús, levanta y anda Y el paralítico entonces levantó, salió saltando Y glorificando el nombre del Señor Adonde hay ungido, poder de Dios hay Las puertas se abren para quien obedece Adonde hay unción, Dios extiende la mano y el milagro acontece Adonde hay unción, Dios extiende la mano y el milagro acontece