Que siempre seas esa mujer valiente La que avanza firme entre la gente La que no se rinde, aunque a veces duela el alma Y en medio del caos conserva la calma Que sigas siendo quien no se detiene Ni siquiera ante la tormenta más fuerte Que te abraces cuando el mundo no hace nada Y sigas creyendo, aunque nadie lo haga Sé dueña de tu vida, de tus pasos y tus sueños Que nada te arrebate lo que nace desde adentro Y si el mundo te abandona, que la fe te acompañe Que la felicidad te encuentre, donde quiera que te halle No cambies tu esencia por complacer a otros Ni ocultes tu luz por almas apagadas Si algún día decides esconderte del ruido Que la paz te abrace y el amor sea tu nido Porque eres fuerza, ternura y fuego Un alma libre, un milagro sincero Y aunque el camino te ponga a prueba Tu corazón sabrá como renueva