Ella era solo una niña Cuando lo conoció El tenía 17 cuando a ella la enamoró Pasaba el tiempo y su amor Crecía con emoción Y en una noche de Luna Se entregaron a la pasión Los padres de aquella niña No aceptaban la relación Pero en su vientre crecía el fruto dulce de ese amor Y en una noche de Luna llena La vieron salir con su maleta Con el vato se fugó En un cuartito de renta De una humilde vecindad La niña era muy feliz Viviendo un bello cuento de hadas La otra cara de la vida Le mostró la realidad Él llegaba muy borracho Con marcas de lápiz labial Una noche aquella niña A su vato le reclamó Le dijo me tienes harta Está la última me voy El vato ebrio lleno de ira La agarró a golpes en su pancita Y aquel fruto no nació