Aquí traigo un sentimiento Que me agobia y que me mata De acordarme de la ingrata Que trató de abandonarme No quisiera ni acordarme De esa ingrata y cruel mujer Que siendo yo su querencia No me supo corresponder En el mar hay una palma Con las ramas hasta el suelo Donde se van a llorar Los que no tienen consuelo Pobrecita de la palma Con el Sol se marchitó Así se marchita mi alma Cuando tú le dices que no