Recordándote, yo vuelta a despertarme Ando buscándote por todo en la habitación Mira que yo nunca he querido enamorarme Pero más pudo el corazón que la razón Si te digo que no te quiero, estoy mintiendo Porque quererte para mí fue religión Pero para ti ya no me quedan más palabras Por eso voy a dedicarte esta canción Nada, nada, que de ti ya no queda nada Y te pensé que llegaría a aborrecerte Aborrecerte Hasta el punto de no mirar hasta la cara Nada, nada, que de ti ya no queda nada Nunca pensé que llegaría a aborrecerte Aborrecerte hasta el punto de no mirar hasta la cara Me duele, pero ya no queda nada Nada, nada, ya no contesto si me llama Para recordar que yo ya no quiero ni verte Me puse este tema de tono de llamada Estoy cansada de tu mentira, de tu falso drama Tus idas y venidas, subidas y bajadas Ni tú misma, niña, sabes lo que quiere Y me hace daño y no te importa, despiadada Márchate y no me mires ni a la cara Olvídame que ya quemaste con tu fuego Lo recuerdo y las cenizas se las llevaba el viento Márchate, no me mires ni a la cara Olvídame, ya quemaste con tu fuego Lo recuerdo y las cenizas se las ha llevado el viento Nada, nada, es que de ti ya no queda nada Nunca pensé que llegaría a aborrecerte Hasta el punto de no mirar toda la cara Nada, nada, es que de ti ya no queda nada Nunca pensé que llegaría aborrecido Hasta el bote de no toda la casa Y me pregunté qué sería de mí cuando no estuviera Cuando por la noche el recuerdo me matara Pero tu cariño lo metiste bajo tierra Y no me tiraste ni siquiera una llamada Ahora sé que ya no te necesito Ahora sé que nunca debí entregarme Que por tu culpa yo maté a Cupido Y te digo que por castigo no podrá olvidarme Ahora sé que ya no te necesito Sé que nunca debí entregarme Que por tu culpa yo maté a Cupido Y te digo que por castigo no podrá olvidarme