No sé si fue mi mano O fue la tuya que escribió La carta del adiós En nuestro amor No quiero ni saber Quien fue culpable De los dos Ni tengo desazones Ni rencor Me queda del ayer Envuelto en tu querer El rastro de un perfume antiguo Me queda de tu amor El lánguido sabor De un nectar Que ya nunca beberé Por eso que esta estrofa Al muerto idilio, no es capaz Que hacerlo entre los dos resucitar Si acaso algo pretendo Es por ofrenda al corazón Salvarlo del olvido nada más