El chico de la lengua de piedra no sabe nada Despierta de una larga siesta y hace la cama No tiene planes para el futuro, nunca los tuvo Conoció una chica dulce y tierna pero no lo supo Y ahora cruza la avenida, y no mira Los autos le pasan cerca, tocan bocina Y el chico de la lengua de piedra vuelve a su casa Pensando cómo hacer que el viento le dé en la cara Y ahora sube lentamente, a la cornisa Y se baja de la vida, a toda prisa