Satura la lujuria Suavizando látigos En la calma del volcán De su piel de azúcar y sal Me toma con mesura Desbordada en seducción Y me endulza el corazón Revolcándome en el amor Me como su boca Me quemo en su ropa Y me quedo después A merced de esa mujer Me lleva al cielo Cuando me enrollo en su piel Y me alimento de su virginal deseo Y me siento ceder De nuevo Me dicta sus encantos Embarrados de placer De inocente a mujer Me desdibuja el amanecer Trastorna mi locura Y se me vuelve adicción Domina la situación Y se enrolla en mi devoción Me como su boca Me quemo en su ropa Y me quedo después A merced de esa mujer Me juego la vida por su corazón Sin demora Y paso de lunas a visos de Sol Amándola Me juego la vida por su corazón Sin demora Y paso de lunas a visos de Sol Amándola