En una noche de Luna Estando en el Paraguay Aspirando el grato aroma De un frondoso naranjal Vi a una joven paraguaya De triste y hermosa faz Sentada al pie de un naranjo Suspirando sin cesar ¿Por qué suspira- le dije “Con tan profundo dolor? ¡Ay! Suspiro porque tengo Desgarrado el corazón La guerra con tres naciones Que a mi patria desoló En el mundo abandonada Sola y triste me dejó Sola, triste, abandonada ¿Eres huérfana quizás? Sola yo lloro mi suerte En mi desolado hogar Siguiendo mi padre a López Allá por Cerro Corá Cayó cubierto de heridas Pasando el Aquidabán ¿Acaso la misma suerte Tuvo tu madre infeliz? Siempre acompañó a mi padre En aquella fiera lid Después de muchas penurias Pudo abrazarlo al morir Y víctima de sus penas Pereció también allí ¿No tienes algún hermano Que consuele tu dolor? Tenía, pero ahora sola Gimo en la triste orfandad Uno murió en Tuyutî Otro murió en Pilar Y otro cayó defendiendo Las trincheras de Humaitá ¿Y no mitigan tus penas Los encantos del amor? También la desdicha mía Cortó mi esperanza en flor Aún recuerdo sus hazañas Tayî, Curuzú y Timbó ¡Ay! ¡Se me desgarra el alma! ¡Es inmenso mi dolor!