En el principio, la Palabra existía Junto al Padre, Su gloria relucía El universo Su voz obedecía Y por Su mano la vida florecía Dejó Su trono, Su majestad divina Para alumbrar donde la sombra camina Vino a Su pueblo, el mundo no Le vio Pero a Sus hijos Su gracia les dio Tan grande amor no podemos entender Dejaste el cielo por nuestro bien Tomaste nuestra forma y humanidad Para darnos vida y gran libertad Rey de Reyes, Señor de Señores Santo Cordero, Dios de esplendores Toda la tierra Su nombre cantará Toda rodilla ante Él se doblará Cristo el Mesías, el Rey de la gloria Dueño del tiempo y de la historia Vino a servir, no a ser servido Buscó al perdido, sanó al herido Cargó la cruz con amor infinito Venció la muerte, ¡el cielo ha suscrito! Ya no hay cadenas, ya no hay temor Somos lavados por Su gran amor Él ha ascendido, a la diestra está Y muy pronto por nós volverá ¡Aleluya al que vive! ¡Aleluya al que reina! ¡Aleluya al León de Judá! ¡Aleluya por la eternidad! Rey de Reyes, Señor de Señores Santo Cordero, Dios de esplendores Cristo el Mesías, el Rey de la gloria Dueño del tiempo y de la historia ¡Rey de Reyes!