El hombre tenía en la cara Dos tajos para no ver Y sus manos desataban Nudos anudados ser Voleó la cuerda en la rama Que no era de laurel Hizo un nudo duradero Probó su fuerza en pie Como no miraba nada Porque ya nada era de él No vio la noche crecida No quiso al amanecer La Luna en la cinacinas No cesaba de beber Y lloraban indistintos Un zorzal y el hombre Después la muerte o la nada Bebió en silencio y con sed Con sed Disfruten del tema, saludos