El destino los cruzó, ¿quizás sea casualidad? Nadie sabe bien porqué todo tuvo que pasar Ella, en sus brazos, encontró un lugar en donde estar Un refugio seguro, su lugar para descansar Él, en ella, encontró una mujer ideal Una mujer a la que amar, un océano en su mirar Ella vivía superando fracasos, él, sin nada que perder Al llegar el primer beso, el amor no tardó en florecer La morocha de Padua con el rubio de Belgrano Por Puerto Madero hoy caminan de la mano La morocha de Padua y el rubio de Belgrano Por Puerto Madero se pasean de la mano El reloj sin parar giró, el tiempo solo fue pasando Fue creciendo la relación, el amor y la pasión se fue incrementando Se erizaba la piel en cada beso y con miradas desafiantes Se decían todo sin hablar, sin palabra mediante Ella, celosa, no quería perderlo, discutían por sus celos Él no se dejaba mandonear, pero no podían tenerse lejos El Sol, testigo de su amor, y la Luna de su pasión Saben que los dos no se pueden alejar, ¿y a quién carajo le importa la razón? La morocha de Padua con el rubio de Belgrano Por Puerto Madero hoy caminan de la mano La morocha de Padua y el rubio de Belgrano Por Puerto Madero se pasean juntos, de la mano Un día, por celos, ella desbordó y él dejó de extrañar su calor Más discusiones que alegrías y él se cansó y todo terminó Perdiendo su refugio, ella perdió la paz que esos ojos le solían brindar Y su alma angustiada no puede dejar de llorar La morocha de Padua y el rubio de Belgrano Ya nunca más caminarán por Puerto Madero de la mano La morocha de Padua con el rubio de Belgrano Ya nunca más por Puerto Madero van a caminar de la mano Hoy en día, ellos se dejaron de hablar Hace ya dos años, nadie sabe nada Solo recuerdos quedan de esos días que ninguno ha de olvidar Y mirando al cielo, ella mira esa estrella, la que juntos solían mirar Y recordando su refugio, ese océano, ella viaja a esa paz Que esos ojos le solían dar Recordando su refugio, se acuerda del océano que eran sus ojos Y se pierde navegando cual barco a la deriva Y casi puede sentir de nuevo esa paz que le traía esa mirada Se siente protegida unos segundos hasta que sus pies tocan la tierra Y cae en la realidad De que ese amor murió hace mucho tiempo Y no quedaron ni las cenizas. ¿Dónde quedaron esas risas? ¿Qué pasó? Simplemente, llegó el adiós El puto adiós