Irrigaba mis nervaduras con tu savia producida Por el negro interior de tu conciencia Pero un día te olvidaste de mí Te cansaste de lo que yo te daba que era mi vida Pero un día me dejaste caer de tu alto pedestal y te olvidaste de mí Trate de vivir sin tu lástima, pero se secó mi razón de existir Pero un día te olvidaste de mí, me dejaste caer (Palidecí encantado por la luz y la humedad de la tierra) Me hundí hasta perderme en la lujuria de los mundos bajos Y desaparecí, pero ahora hago parte de ti De tu conciencia y no podrás desterrarme nunca más de allí Trate de vivir sin tu lástima, pero se secó mi razón de existir Palidecí encantado por la luz y la humedad Yo te daba lo mejor de mí robándole a los astros su poder y a ti el calor que me exigías Irrigaba mis nervaduras con tu savia producida En el negro interior de tu conciencia