Aquí estoy, humillado frente a Ti De rodillas en tu altar vengo a adorar Hoy vengo a refugiarme, a buscarte, mi Señor Y a proclamar tu obra en mí Yo quiero ser, señor, un adorador Que se postre en tu presencia Y que habite al abrigo de tu amor Yo quiero ser, señor, un adorador Porque Tú eres mi amparo, tu mi fortaleza, tú eres rey, el gozo de mi salvación Y no seré feliz si Tú no estás en mí Pues la gloria de tu mano me sostiene Y sin tu fidelidad no sé qué haría Reconozco, sin tu gracia Lo admito, sin tu gracia Lo sostengo, sin tu gracia Sin tu gracia mi Señor, yo no soy nada Quiero adorarte, con todo lo que soy Quiero exaltarte con todo mi amor Quiero alabarte con la fuerza de mi voz Porque tú eres mi refugio