Adiós, qué raro fue tu adiós De espina y de jazmín Cómo una cruz y una caricia Tal vez no comprendí, ni presentí Que las estrellas tienen que morir Con los rayos del Sol Yo fui un pájaro cantor Y tú la mariposa Que buscó quemar sus alas Después la soledad, la realidad La noche cruel que cuando Me envolvió, fatal Y otra vez junto al río muy juntos Tu boca, mi boca Tu pelo, mi pelo Y la Luna, tu Luna, mi Luna Que ayer nos vestía Hoy tiende su velo Yo no quiero el engaño de un día Tus manos no tiemblan No sabes reír Yo no quiero la historia de siempre Vivir un momento Y luego morir