Querida Susana Las paredes están bien El techo te saluda y la cama parece un laberinto sin ti Últimamente los pájaros que nos despertaban por las mañanas Ya no quieren hablarme Y no sé si el reloj miente o no sabe contar las horas Aún no encuentro el abrigo que me quita el frío Y la película que llena el vacío que dejaste No hay pastilla que cure mi dolor No sé por qué escribo esta carta Ya que si te vuelvo a ver No voy a tener el valor para dártela Te sigo esperando Pero ya todos se fueron Me quedaba una nube, pero también partió Estoy solo Voy a recostarme Cae inútilmente la noche Mis ojos y yo nos acordamos de ti Cierro la ventana para que tu recuerdo no pase frío