En la entrada del metro, con mi guitarra, tocando suave Aquellos sones que acompañan, el tono de tus tacones Pasas y me miras, no hace falta decir más Me fije en tus ojos, que brillan De todas las historias que abrazaste en vida De cada parpadeo, encuentro un mundo entero Donde el tiempo se detiene, y todo se vuelve eterno Dulzura de dos, entre los vagones voy Con la mirada tuya, que es un suspiro en mi voz Donde las voces se esconden, y el alma trasciende Dos corazones latiendo, en un amor que nunca muere En el murmullo del metro, donde la gente se pierde En esos instantes, solo tú y yo escuchando esta canción Con tus pasos y mi música El tren pasa, y todo se detiene Cuando tus ojos se encuentran con los míos Todo lo demás se desvanece No hace falta hablar, no hace falta nada más Ya que cada nota que toco, cada acordé que suena Es una promesa callada que en mi pecho suena Y aunque el metro ruja y el tiempo nos deslice En tu mirada encuentro la calma que me dice Que el amor no se mide en estaciones ni caminos Es el latido de dos almas que siguen los mismos destinos Y aunque el tren nos separa, y el destino nos atrapa Encontramos la paz, que nos conforta Así, con el metro rugiendo y el Sol bajando Me quedo pensando en lo que estoy encontrando Dulzura de dos, un amor que nunca se apagó Aunque el tiempo nos arrastre y la vida se deshaga Nuestras almas siguen unidas, en una voz que nunca calla