Tú no lo dices, pero las flores te sonríen Hay un jardín en tu lecho Que aún no se ha mostrado al viento Una dulzura callada, que vive en tu mirar Como una flor que florece, solo si la saben cuidar Lo que tú guardas, no se escucha en palabras Ni en aquellas voces cantadas Un deseo, que solo el silencio, te abraza En el jardín, se respira lo callado Un perfume que vibra, de lo nunca nombrado Sin atreverse a florecer, por miedo a amar demasiado Tú eres la poesía que no se escribe La canción, que solo el silencio, la puede bailar Una presencia que me envuelve, sin lograr alcanzar Como ese aroma en la noche, cuando, no se deja mirar Con pausa, donde todo se quiere inmortalizar Me convierto en brisa, para no despertar Y si alguna vez te preguntas, ¿qué es lo que deseo? No es más que bailar contigo, en silencio bajo el cielo Sentir el deseo de tus caricias que anhelo Sin promesas, ni prisas, ni la voz de un te quiero Solo ser en ti, aquello que florece, cuando se pierde el miedo Y si supieras lo que despiertas en mí Cada gesto tuyo sería un deseo nombrado (nombrado) Porque lo que tú guardas, es aquello que he amado Sin buscarlo, sin decirlo, pero sintiéndolo En cada latido, callado Porque lo que tú guardas no es un secreto, ni un misterio Es aquello que espera a ser eterno No para tenerte, sino para cuidarte, con amor sincero