Cuenta la historia del silencio Que un viajero sin destino, que el viento no pudo esconder Despertó en un amanecer, de un lugar equivocado Que el tiempo no pudo deshacer Aún sus ojos cerrados y entre latidos, su alma Sintió en su pecho un amor no vivido Desde el más allá del tiempo, algo en él despertaba Siendo unas voces que la noche le enviaba Sintiendo en su cuerpo, la llamada Como si su alma lo buscara Sin voz, ni palabras, su silencio, su amor El tiempo paso, lo reclamó, que cruel decisión Él tuvo que partir, dejando a su amor Quedo en el abrazo del vacío, de la flor de miel Llamándolo sin querer, en sus noches soñadas Desde el más allá, como si pudiera escuchar su verdad Cruzó su frontera, su tiempo, guiado por el sentimiento Escuchando la voz de su canto Con su dolor sin redención Creyó que debía volver, para romper su propia dimensión Al encontrarla dos almas se dejaron ver Fundiéndose en una mirada, que El tiempo se rindió otra vez Ni el universo, ni el tiempo, ni los hilos del destino Separarán lo que nació divino Porque hay amores que desafían la eternidad Y vuelven una y otra vez, a su verdad Desde el más allá del tiempo, él cruzó lo imposible Rescató su alma del vacío invisible Ya no habrá regreso, ya no habrá dolor Solo dos almas bailando, más allá del tiempo En algún rincón del cosmos, aún brillan sin temor El viajero y su amada, unidos por su amor