Dicen que el café no entiende de amores Y ahí estás tú, sentada, ocupando la misma mesa deseada Entrando puntual para disfrutar de nuestra velada Levantando la vista justo cuando me tocas el alma Como para no hablar sin callar, sin que duela Fingiendo leer el diario Mientras tú revuelves la crema Como si el mundo no pasara con el tiempo que espera Y en mi silencio hay un te quiero que no vuela Con este café que ya sabe que tú eres Mi rutina que me aferra Es el café de la esquina Donde sobran las palabras Donde las historias se cruzan en miradas Dos cafés, dos mundos que se evitan y se buscan En ese juego sin destino Para poder vernos en otro momento Te escucho en cada gesto Con ese aire de misterio honesto Que en cada sorbo de café Enfría lo que no me atrevo a decir Para que me veas sonreír Con este café nunca dije quédate Pero a este rincón le basta Con tenernos sin prometer Si algún día el camarero nos pregunta si venimos juntos Le diremos que no, pero que nos gusta coincidir en este punto Y así seguimos, brindando con café por lo que no nos atrevemos Porque a veces un te quiero Se disfraza de hasta luego Es el café de la esquina Donde sobran las palabras Donde las historias se cruzan en miradas Dos cafés, dos mundos que se evitan y se buscan En ese juego sin destino Para poder vernos en otro momento El café de la esquina seguirá abierto, aunque no digamos nada Y aunque el tiempo pase Siempre quedará esa mesa reservada