Cuando ella partió con su mirada al cielo Dejó atrás un camino a medio andar Sin llevarse lo que pudo doler Solo lo que le quedaba por tener Con las flores en mis manos sin entregar Con ese silencio que no supe rezar Hay amores que no mueren Que aprenden a olvidar Se guardan en lo más profundo del alma De esas personas que se van sin cerrar Por si el destino un día Las vuelve a cruzar Pasaron días, años, estaciones sin nombrar Con el recuerdo que lo volvió a encontrar De aquella tarde cuando sonó su voz Tan serena que dolía más que el adiós Preguntó si aún quedaba algo en pie Como aquel que ofrece una última vez La brisa, en su calma, descansó En aquella vida que se perdió Sin querer saber si volvió a empezar O si decidió caminar sin mirar atrás Pero hay madrugadas que aún llevan escrito su nombre Y viernes en los que su voz resuena De aquel amor malentendido Ese que no hiere Pero quema El amor se disfraza de despedidas serenas De verdades que no saben gritar Y aunque el corazón diga: Vuelve La verdad se queda muda Porque sabe que el adiós Fue la forma más serena Hoy camino sin esperarla Donde su nombre aún reposa sin decir nada En su silencio valiente, en su fuga sin reproches Como quien amó de verdad Y por amor Se fue sin mirar