En Londres yo la conocí en una madrugada En la mesa de un bar y un sutil sonreír Confiante vi en su semblante un brillo noble en su mirada Y sorprendido y feliz yo me quedé allí Cuando me invitó a su lado a sentar Después de una copa de vino me llamó a bailar Pregunté qué hace y su nombre, mas desvió el mirar No me quiso hablar, pedí la cuenta y salí a caminar Ya en la avenida oí: Espérame, también voy En el agito de la noche urbana, sin trauma y sin drama Su historia contó, en silencio en el carro quedamos Cuando sus manos, mi cuerpo tocaron y nos abrazamos Mil besos cambiamos, llevándome al cielo azul Con el sol calentándome cuando desperté Donde ella vive no lo sé, solo sé que su nombre es Malú Malú, Malú, Malú