En la oscuridad de un cuarto Ronda una tristeza El sonido de sus lágrimas Su rostro refleja Una pena muy callada Que mata, que quema Saber que ya no hay Regreso, que te vas y te quedas Ya no despiertas, estás dormida Ya no despiertas, estás dormida Ya no despiertas, estás dormida De repente, por la puerta Penetra una luz que alumbra todo Y me doy cuenta Que es una mujer Que llora, que reza Por su niña, que en la cama Ya no despierta Implorándole al Señor La mujer decía Es mi niña que se ha ido Lo único que yo tenía Devuélvemela, Señor Yo te lo ruego Ella es la luz de mis ojos Mis sentimientos Devuélvemela, Señor ¿Cómo es posible Que mi única razón Ya no existe, ya no existe?