El hombre de las llaves presumió, pensó que era invaluable para sí De tanta puerta que se regaló, creó su único modo de existir El hombre de las llaves no escuchó, a tanta gente que se quedó afuera Con poco o mucho por decir El hombre de las llaves prometió, un mundo más perfecto que un rubí De tanto prometer solo dejó, los muros que ahora frenan mi vivir El hombre de las llaves se olvidó, que toda la vida que ofrece No es vida si desaparece, la libertad de poder soñar Y echar nuestras propias raíces Chocar nuestras propias narices Somos continuidad de algún pasado que no ignoro La voz que atar nunca pudieron otros Somos un pueblo capaz de hacerse grande, a flote Hoy somos la otra mitad que nos prohibieron Aquellos que hoy se quedaron solos Todas las flechas sobre mí, por tanto tiempo resistí Por cada mano que se alzó, mi canto en ti se iluminó, mi voz corriendo junto a ti Somos continuidad de algún pasado que no ignoro La voz que atar nunca pudieron otros Somos un pueblo capaz de hacerse grande, a flote Hoy somos la otra mitad que nos prohibieron Aquellos que hoy se quedaron solos El hombre de las llaves se extinguió Las puertas todas se vuelven a abrir, las puertas, todas, se vuelven a abrir