Este es un pobre diablo, que, por todas partes, va desconfiando Con cara de mosqueao, por si hay algo detrás, que le persigue ¡A mí no me engañarán!, siempre voy con mi radar, y la mosca tras la oreja Yo no me fío, ni confío, doy, ni presto, lo que es mío, que, después, ¡no sale a cuenta! En mi Falla cantaré, aunque sé que, alguna vez, me van a cerrar la puerta Cuando me echen del convento, ¡yay, yay!, cantaré en las casapuertas Y tú, ¿qué estás empezando?, escucha, bien, la voz del viejo Si defiendes nuestro canto, ¡cántalo!, sin mirarte al espejo No te quedes en los premios, tú no sabes, to lo que te estás perdiendo Bebe, siempre, de la risa, de la luz de Candelaria De una charla, ya sin prisa, en nuestra calle, de las palabras Aquí, no hay pobres, ni ricos, y no hay héroes, ni cobardes Pues, cuando llegue el final, la Parca te llevará Y no esperes, nunca, ningún premio que te salve