¿De cuántas perversiones se pueden hacer, al lenguaje que usamos? Me hierve el corazón, cuando, para insultar, se usa un nombre que amamos Y, al igual que a las Marías, se insultaba en el pasado Vemos, hoy, que algunos necios dicen, con desprecio: ¡Esa es una Charo! Para ellos, una Charo no es, ya, una mujer, sino caricatura Mujer de edad madura, y el pelo de colores Una mujer protestona, de mente cortita Cargante, chillona, ¡más bien feminista! A la que pretenden deshumanizar ¡Pobres hombres!, que esconden sus miedos, ante ciertas mujeres Que, por más insultos que encienden las redes Cuando es un orgullo, que existan las Charos en nuestra sociedad ¡Mi madre es una Charo!, ¡escucha, pamplina! Se hartó de trabajar, ella sola, pa sacar Adelante a sus tres niños, dejándose la vida Una Charo es la mujer que tuvo los ovarios, pa echar de su casa A un prepotente macho, que no la respetaba Charo se implicó en el barrio, sacó el graduado en su centro de adultos No la vengas a insultar, volviendo a demostrar, ¡quién es, aquí, el inculto! Charo no piensa callarse, si a ti esto te asusta ¡trabaja tus miedos! Aunque, si lo pienso, en el fondo, te entiendo Tú no has tenío la suerte, hombrecito machista De tener una Charo, ¡de tener una Charo! Por madre, como fue la mía