Bajo la lona que oculta pecados Duermen los cuerpos que nadie miró Pieles torcidas, destinos quebrados Almas que el mundo jamás protegió Luces gastadas tiemblan en sus ojos Cicatrices que quieren hablar Cada latido sostiene un despojo De lo que el hombre llamó anormal La mujer serpiente cose su historia El gigante tiembla sin comprender La niña sin rostro guarda memorias Que ni la muerte pudo tener El domador rompe su propia carne El mago llora su truco final Y en cada sombra que cruza la pista Una fuerza oculta les da un hogar La noche respira Las máscaras caen No hay circo más cruel que el que late en sus venas No hay risa más rota que aquella al temblar Son cuerpos marcados, son almas en huelga Son gritos que el mundo no quiso escuchar Bajo la carpa se quiebra la Luna Y el polvo confiesa su verdad Los monstruos son hijos de heridas ajenas Y el miedo es quien dicta a quién amar El hombre sin sombra evita el silencio La mujer de hielo se parte al caer El payaso triste en cada gesto Pide que alguien lo vea perder Sus voces cantan como un lamento Que la tormenta no pudo apagar Aquí lo roto se vuelve un espejo Y cada nombre aprende a sangrar La lona tiembla, respira con ellos Guarda secretos que no van a huir Cada criatura defiende su reino Hecho de ruinas, vergüenza y raíz Y en el centro, la sombra inmutable Levanta historias que el mundo enterró Es la memoria de quienes callaron La que protege todo su dolor La noche respira Las máscaras caen No hay circo más cruel que el que late en sus venas No hay risa más rota que aquella al temblar Son cuerpos marcados, son almas en huelga Son gritos que el mundo no quiso escuchar Bajo la carpa se quiebra la Luna Y el polvo confiesa su verdad Los monstruos son hijos de heridas ajenas Y el miedo es quien dicta a quién amar El tambor retumba Pide una historia La cuerda se tensa Pide memoria Las sombras se mueven Piden un nombre La noche escucha Y nadie se esconde No hay circo más cruel que el que late en sus venas No hay risa más rota que aquella al temblar Son cuerpos marcados, son almas en huelga Son gritos que el mundo no quiso escuchar Bajo la carpa la Luna se rompe Y el viejo mundo se niega a mirar Porque en la pista donde nadie aplaude Lo humano, por fin, se deja mostrar