Hubo un tiempo en que el cielo brilló Las voces del mundo tejían calor Pero llegó lo que nadie esperó El frío en el alma el quiebre interior Caían los días sin dejar señal Las flores temblaban sin querer brotar Y el viento antes libre lloraba al pasar Cargando secretos que nadie sabrá Se perdió el sentido El latido se hundió Todo lo vivido La noche lo borró Luz que no nace sombra sin fin El eco del día se quiebra al morir Gritan los cielos que ya no verás Susurra la tierra lo que no será Ni el alba contesta ni el Sol quiso hablar Quedaron cenizas donde hubo un hogar Y entre la niebla susurra el dolor La llama se duerme sin pedir perdón Quedaron reflejos en piedras sin fe Los pasos se pierden no saben por qué Los sueños se fueron dejaron su piel La voz de los sabios se hundió sin volver Y aunque la estrella más fuerte brilló No pudo encender lo que se apagó Porque no hay canto que salve el error Ni manos que abracen un viejo rencor Todo fue cayendo Como un lento alud Y nadie recuerda Lo que era la luz Luz que no nace sombra sin fin El eco del día se quiebra al morir Gritan los cielos que ya no verás Susurra la tierra lo que no será Ni el alba contesta ni el Sol quiso hablar Quedaron cenizas donde hubo un hogar Y entre la niebla susurra el dolor La llama se duerme sin pedir perdón No hubo sentencia no hubo final Solo un suspiro que dejó el umbral Y en lo más hondo bajo el cenizal Vive una sombra difícil de nombrar Luz que no nace sombra sin fin El eco del día se quiebra al morir Gritan los cielos que ya no verás Susurra la tierra lo que no será Ni el alba contesta ni el Sol quiso hablar Quedaron cenizas donde hubo un hogar Y entre la niebla susurra el dolor La llama se duerme sin pedir perdón Luz que no nace sombra sin fin El eco del día se quiebra al morir Gritan los cielos que ya no verás Susurra la tierra lo que no será Ni el alba contesta ni el Sol quiso hablar Quedaron cenizas donde hubo un hogar Y entre la niebla susurra el dolor La llama se duerme sin pedir perdón