He contado los latidos del silencio Desde que aprendí a perderte así Tu nombre duerme bajo mi lengua Como un rezo que no quiere morir Las velas tiemblan cuando te nombro La noche escucha sin pudor Si el mundo sangra al recordarte Que sangre entonces por los dos Cruzo umbrales que nadie mira Rompo sellos que no eran fe Dicen que hay cosas que no vuelven Pero nunca amaron como yo te amé Cada paso quiebra el equilibrio Cada súplica abre un umbral Si el cielo cae sobre mi culpa Que caiga entero, me da igual Me llamaron loca, me llamaron error Pero no conocen este amor Si la razón se quema al verte volver Bendita sea mi perdición Traerte de vuelta vale el precio Aunque el caos aprenda a respirar Si el mundo arde bajo mis manos No pienso mirar atrás Que tiemble el tiempo, que grite la fe Que el orden aprenda a caer Si vuelves a mí desde la muerte Todo lo demás ¿qué más da perder? Las sombras siguen mis pasos lentos Ya no preguntan quién soy He visto dioses cerrar los ojos Cuando pronuncié tu voz No queda nada que me detenga Ni culpa, ni ley, ni altar Si amar es romper el destino Lo romperé una vez más No busco perdón ni absolución Solo sentir tu respiración Si el caos nace de este querer Que me lleve con él Traerte de vuelta vale el precio Aunque el caos aprenda a respirar Si el mundo arde bajo mis manos No pienso mirar atrás Que tiemble el tiempo, que grite la fe Que el orden aprenda a caer Si vuelves a mí desde la muerte Todo lo demás ¿qué más da perder? Si este amor es la herida final No quiero sanar Prefiero un mundo en ruinas A vivir sin tu mirar Traerte de vuelta es mi destino Aunque no quede nada en pie Que la noche escriba mi nombre Entre el caos que desperté Si el final empieza conmigo Que así tenga que ser Porque en mi locura te elijo Y no me importa qué venga después