Tus manos cansadas no saben parar Aunque el mundo te empuje no miras atrás Caminas en silencio cargando el dolor Pero en tu mirada siempre hay valor Nunca pediste nada a cambio Nunca te oí decir que no Me enseñaste sin palabras Me enseñaste con tu ejemplo Que ser fuerte no es no caer Es levantarse de nuevo Fuiste calma en la tormenta Fuiste roca frente al mar Cuando el miedo me vencía Tú me enseñaste a luchar Hoy comprendo tus batallas Las que nunca me contaste Cuántas noches te rompiste Solo para que yo no llorase Oh, padre, guardián del camino Fuerza que nunca se rindió Cuando el mundo se caía Tu voz me sostuvo a mí Eres muro contra el miedo Eres fuego en el frío Aunque el tiempo pase siempre Seguiré siendo tu hijo Hoy levanto este canto Que resuene hasta el cielo Porque un padre da la vida Sin pedir nada por ello No llevan capa ni corona No buscan gloria ni honor Pero luchan cada día Solo por dar lo mejor Son los que nunca se rinden Los que enseñan a seguir Los que callan su cansancio Para verte sonreír Hoy el mundo debería ponerse en pie y hablar De los hombres que en silencio Porque un padre es para siempre La más grande protección Gracias por quedarte, por luchar Por no rendirte nunca