Bien sabes, princesita, que al conocer tu imagen Juré amarte siempre con todo el corazón Y me hallé cautivado desde aquel instante De tu preciosa boca que aprisionó a mi amor Y son tus ojos negros dos faros matutinos Que alumbran mi camino y también has de saber Luceros mañaneros con rayos diamantinos Que brindan sus fulgores a un bello amanecer Bella virgencita amada Cómo quisiera besar Esa tu boca de miel Que es de un rico fontanal Y ese tu negro lunar Que tienes en la mejilla Que es una maravilla Me embeleso al contemplar Tu rostro sonrosado cual pétalos de rosas Le da un encanto vivo a tu mágico lunar Y tu amable sonrisa, mi ninfa soberana Es bálsamo que cura a mi pena sin cesar Dios quiera que mañana de corazón unidos Nuestro destino guíe con mucha felicidad Entonces, Josefina, yo he de cantarte ufano Mis más bellas estrofas por toda la eternidad Bella virgencita amada Cómo quisiera besar Esa tu boca de miel Que es de un rico fontanal Y ese tu negro lunar Que tienes en la mejilla Que es una maravilla Me embeleso al contemplar