Isabel entró por la puerta de aquel bar Con una pistola en la mano Y una estola de bisón Manuel estaba en la mesa de billar Solo, borracho, tosiendo Y sin parar de fumar Ella dijo: No te sonreirás más de mi Y él le dijo: Giri gi gugi Y volvió a sonreír Ella disparó sin atreverse a mirar Y atravesó la bala La barra de aquel bar Fue solo el principio De una larga relación Al borde de un precipicio Sin red y sin colchón Ella no se atrevió a hacer otro disparo Él con la izquierda le quitó la pistola de la mano Y con la derecha le endiñó un revés Que rodaron por el suelo cuatro piños de Isabel Fue solo el principio De una larga relación Al borde de un precipicio Sin red y sin colchón Manuel la ciñe por el talle muy muy pretujosamente Y la tira de cabeza sobre el tapete verde, señores Le mete la bola blanca, la más grande entre los pocos dientes Y le arranca las bragas y algunos pelos del: Ah, eso tiene que doler Él le mete la pistola por detrás entre las piernas, queridos aficionados Y la está levantando del suelo con un solo brazo, arriba y abajo y arriba y abajo y arriba y abajo Y el tambor de la pistola está girando aprisionando los labios mayores de Isabel Que se está viniendo señores Que se retuerce de placer Que lo está besando, se están abrazando Qué bonito, señores Fue solo el principio De una larga relación Al borde de un precipicio Sin red y sin colchón Fue solo el principio De una larga relación Al borde de un precipicio Sin red y sin colchón