Una pena nos tuerce la forma de ver Este lodo infame que llaman historia Siempre la misma maldad repartiendo poder Borrando a martillazos cualquier memoria La vida se ensaña con el proscrito No hay ley sagrada ni suelo sin hambre Si hasta en la Biblia ya estaba escrito Caín mató al hermano, y corrió la sangre Se escribe con sangre la cruel humanidad Entre tanta malicia sin perdón ni piedad El que hoy es víctima solo en su dolor Mañana es verdugo, estrenando el horror El que en el circo tembló ante los romanos Cruzó hasta esta América Biblia en la voz Y molió entre los hierros a sus hermanos Con el mismo odio, y el nombre de Dios Hay horrores sembrados en toda geografía Pero hay uno solo que cuesta nombrar La sangre charrúa salvaje y vencida Que sus propios amigos mandaron borrar En el pecho del hombre se muerden dos lobos Uno busca el abrazo el otro matar No es instinto ciego ni culpa del destino El hombre decide a cuál alimentar La maldad que perdura clavada en el hombre En Salsipuedes mil ochocientos treinta y uno O en el dos mil veinticinco camino torcido Cambia el paisaje, pero no el nombre Es Gaza es el Pampa es el mismo horror Desierto de sangre bajo falsa doctrina La muerte no entiende de patria ni bandera En el pecho del hombre es la maldad la que domina