La soledad golpea la puerta Como la vecina que pide café Entra sin permiso se cree la dueña Ee sienta en el sofá para no decir nada Me corre la mirada del televisor Es mezquina conoce bien su saña Es ella quien me obliga a recordar Lleno de un vacío enorme Me falta tu mano me sobra el dolor El corazón late al compás Del desatino y del abandono feroz Una aguja se arrastra cansada La otra más lenta la sigue atrás La taza de café descansa muda Sobre la mesa del centro en su soledad Y pienso que existís en mi vida Como la madrastra la concubina Del padre que un día supo olvidarme Lleno de un vacío enorme Me falta tu mano me sobra el dolor El corazón late al compás Del desatino y del abandono feroz El vacío me entretiene Pero me devora me consume Entre el silencio y el reloj Yo grito tu nombre Lleno de un vacío enorme Me falta tu mano me sobra el dolor El corazón late al compás Del desatino y del abandono feroz La soledad golpea la puerta