En una noche lluviosa con relámpagos y truenos Pasó una cosa espantosa en la hacienda de Los Fresnos Estaban velando un muerto a orillas de una muralla Era Tranquilino El Tuerto el azote de Celaya Debía más de treinta muertes y no podían agarrarlo Se les perdía de repente ya casi para matarlo En esa tarde nublada se oyeron trece descargas Le disparó la cordada matandolo por la espalda El Tuerto cayó tirado rodeado de mucha gente Y un perro que estaba aullando le hacía más triste su muerte Al primer canto de un gallo en medio de un aguacero Llega un hombre de a caballo todo vestido de negro Levantando a Tranquilino y al caballo se subieron Y en medio de un remolino los dos desaparecieron La gente quedó asombrada haciéndose comentarios Que la figura enlutada seguramente era el diablo