En las sombras del tiempo, una conexión se extiende No importa la explicación, solo lo que siente el alma La esencia fluye, como un río callado Susurros que no se dicen, pero se sienten en la mirada Un día cualquiera se abrió como puerta secreta Un suspiro atravesó el aire y encendió una chispa Que iluminó lo nunca visto, y así nació la historia Sin que nadie supiera cuándo o cómo empezó Era una tarde que se disolvía entre sueños Un instante suspendido en el cielo Todo lo pasado se borraba Todo lo que será empezaba a tejerse Como un hilo invisible entre los dos Tu presencia inesperada rompió el silencio Desorientó la quietud Como si el universo derramara en mi mente Un eco escondido que esperaba encontrar esa frecuencia Encontré algo olvidado, un eco antiguo Un trozo de la misma tela que cubre todas las cosas Un reflejo suave de algo siempre presente, siempre invisible No es tu mirada ni tus palabras Es la esencia compartida, flotando en el aire Una huella invisible que nunca se borra Medalith, así te llamas Tu nombre queda en el viento, suspendido y ligero Y aunque no sepa por qué Siento que en algún rincón secreto Tu nombre es un lugar seguro Meda, para quienes entienden el lenguaje suave Una cercanía silenciosa en el espacio Un ser sin títulos pero con el peso De todo lo que no se ha dicho ni se dice Quizá algún día, en un rincón del destino Logre entender de ti algo más Pero el misterio, la distancia También son parte de este lazo que no se explica No sé si estos versos llegarán a tocarte Pero la expresión se desvanece si no hay verdad Sigo escribiendo sin buscar respuestas Las palabras son cortas, se disuelven La emoción crece y se desborda, sin pedir ni explicación