Yo caminaba sin rumbo ni Sol Mi alma era un valle sin flor Perdido en sombras, sin dirección Tu luz quebró mi corazón Y fue en tu monte donde escuché Tu voz tan suave que me levantó Entre zampoñas sentí tu fe Mi alma herida revivió Renacido en tu amor estoy Como río que al fin fluyó Sin cadenas, libre soy Cristo, mi roca, mi Sol Las montañas cantan tu bondad Los vientos soplan tu verdad El charango ríe con mi voz Porque ahora vivo en tu perdón Dios de altura, Dios de paz En tu abrazo hallé mi hogar De las ruinas tú me alzaste Con tus manos me formaste Renacido en tu amor estoy Tu perdón me restauró Mi esperanza eres tú, Señor En tus alas vuelo hoy