Un tiempo perdido, casi olvidado Tu imagen se aferra todavía en mi mente Como un eco que no se apaga Como una sombra que sigue mis pasos cada día No sabía nada de ti, y tú tampoco de mí Cada quien encerrado en su propio mundo Laberinto de tareas y libros, exámenes sin fin Donde la mente navega en mareas profundas A veces las exposiciones nos desnudan Os ahogan las pruebas y el cansancio calla Pero la vida sigue con su tensión silenciosa Y nosotros, arrastrados en la corriente Me pasé pensando en ti sin escuchar tu voz Me fui hasta tus viejos audios Como quien busca entre el viento un suspiro perdido Y solo encuentra el eco suave del pasado Amo esa locura tuya, la chispa que no se apaga La que arde en tu ser y me deja encendido Admiro tu mirada, tu inteligencia distraída Tu paciencia pequeña aunque parezca que todo va a caer Esa esencia, la tuya, que corre como agua entre los dedos No se agota ni se apaga, solo brilla, como nadie más sabe hacerlo Quisiera volver el tiempo, mirarte una vez más, hablarte otra vez Pero temo que las palabras se ahoguen en la garganta Y solo queden susurros rotos en el aire No pensé llegar aquí, perdido en tu sombra Con tantas palabras que no se dijeron Y momentos que nadie vivió Pero aquí estoy, aún pensándote, sin remedio