En la raíz de mis pensamientos te dibujo, Tatiana Cada palabra lleva tu forma, cada suspiro es tu nombre callado Me quedo en la orilla, sin cruzar el río Sin saber si el agua arderá de tu calor, o será helada y distante Tus ojos son mi refugio y mi condena Al mirarte, algo en mí despierta y otra parte muere Como si fuéramos dos mundos que nunca podrán tocarse Tus pasos, lejanos, se hacen distancia Y esa distancia es el poema que siempre guardé en secreto Lo que siento por ti es un mar profundo A veces sereno, a veces tormentoso Y en cada ola, mi alma se pierde y se eleva Sin saber si soy el mismo o solo un eco de lo que fuimos Hoy me encuentro frente a ti Como un navegante ciego mirando el horizonte Sin saber si el puerto existe o es un espejismo de mi esperanza No sé si este amor será solo una llama fugaz o un fuego eterno Si mi voz algún día será la que calmó tus noches, o se perderá en el olvido Te he dicho en el silencio todo lo que no puedo escribir Mis labios tímidos, mis manos vacías Quisiera abrazar tus recuerdos, pero temo romperlos como cristal en mis dedos Me temo a mí mismo y a lo que no alcanzo a comprender Y si esto queda en el silencio, en lo que no supe decir Te dejo mi alma desnuda en este verso Una flor no regalada, un susurro que se disuelve en la nada El amor se mide en presencia y en ausencia En lo que fuimos y lo que nunca sucedió Quizá solo somos dos almas perdiéndose en el viento Sin saber si el destino nos unió o solo decidió separarnos para siempre