Caminé por desiertos de ruido y temor Con el alma cansada, sin rumbo ni voz Pero en medio del polvo escuché Tu llamar Como un río de fuego que me hizo despertar Tocaste mis heridas con Tu claridad Y el peso del pasado empezó a soltar Fue Tu gracia cayendo como lluvia al amanecer Dándome razones nuevas para volver a creer Y ahora sé que no hay sombra Que Tu luz no pueda romper No hay cadena tan fuerte Que Tu amor no pueda vencer Levanto mis manos, respiro Tu paz Mi vida te canta, no miro atrás Eres mi roca firme, mi seguridad Mi refugio eterno en la tempestad Aunque el mundo tiemble alrededor Mi corazón descansa en Tu voz Soy libre, soy nuevo por Tu perdón Caminaré confiado en Tu dirección Cuando llegan las noches y quiere el dolor Susurrar que estoy solo, que todo acabó Tu palabra arde fuerte dentro de mí Como antorcha sagrada que no deja de latir Me recuerdas quién soy, hijo de Tu amor Marcado por gracia, sellado en Tu honor Y en el valle más hondo te siento cantar Prometiendo que nunca me vas a soltar Si caigo, me levantas Si dudo, me sostienes Tu fidelidad me sigue Dondequiera que camine Mi futuro está seguro Escrito en Tu voluntad Mi historia te pertenece Por toda la eternidad Levanto mis manos, respiro Tu paz Mi vida te canta, no miro atrás En cada latido declararé Que por siempre, Señor, te adoraré