Entraste como luz entre persianas Sin ruido, sin permiso Y me quedé sin miedo No traías promesas Solo calor Y fue suficiente Para que todo se volviera cielo Tú no llenaste un vacío Me enseñaste a respirar No me cambiaste Me hiciste volver a mirar Contigo Todo se vuelve claro Ya no hay nudos Ya no hay disparos Solo paz en el pecho Y ganas de más Contigo Mi cuerpo reconoce el camino Mi alma ya no se esconde Mi vida se dice en plural No preguntaste Me escuchaste con el cuerpo Y yo, que no sabía amar sin miedo Aprendí en tus dedos Hay algo sagrado en cómo me miras Como si fueras la respuesta A todo lo que no sabía que buscaba Contigo Ya no tengo que explicarme Me habitas sin condiciones Me tocas como nadie Contigo Todo es verdad