Yeshua, así te llamó tu madre, con ternura Así te llamó Pedro, con culpa Así te llamó Magdalena, con lágrimas Y así te llamo yo con todo lo que soy Te negué cuando ardía el fuego Pero tú encendiste el mío Me miraste sin juicio, solo con amor Yeshua, tú me devolviste el nombre Me llamaron impura, tú me recibiste con perdón Tus pies fueron mi altar, mis lágrimas mi bautismo Yeshua, tú me viste cuando nadie más lo hizo Subí al árbol para verte, sin saber que tú ya me veías Entraste en mi casa, y limpiaste mi alma Yeshua, tú me hiciste grande en tu mirada No creí, hasta que toqué tus heridas Y en ellas encontré mi fe Yeshua, tú no me rechazaste, tú me revelaste Morí al lado del Salvador, y viví por su palabra Hoy estarás conmigo, dijiste Yeshua, tú me abriste el cielo en mi último suspiro Yeshua, te llamé desde el vientre Te vi crecer, te vi partir, te vi resucitar Tu nombre fue mi canción, mi dolor, mi esperanza Yeshua, yo también te llamo por tu nombre No estuve en tu tiempo, pero tú estás en el mío No te vi con mis ojos, pero te reconocí con mi alma Y como ellos, yo también tuve mi encuentro contigo Yeshua, tú respondes cuando te llamo así Porque no hay otro nombre bajo el cielo Que salve, que mire, que ame, como tú