Desde que respiré, por primera vez El mundo me abrazó sin que yo lo pidiera Manos temblorosas, me alzaron al Sol Y sin saberlo, ya era parte de esta historia Gateaba sin rumbo, caminé con tropiezos Corrí sin miedo, reí sin medida El tiempo era juego, el alma era viento Y todo parecía eterno Me creí invencible, me perdí en preguntas Me encontré en silencios, que nadie entendía La piel gritaba cambios, el corazón buscaba Algo más, que respuestas vacías Salí del aula con sueños prestados Con títulos que prometían sentido Pero el propósito no se imprime Se revela en cada decisión que se vive Firmé contratos, asumí cargas Aprendí a sonreír mientras pesaba el alma El reloj marcaba metas Pero el corazón pedía propósito Amé, formé un hogar Vi ojos pequeños mirarme como si yo supiera Y entendí que guiar también es aprender Que amar es sembrar para recoger cosecha El tiempo empezó a hablar en arrugas En pausas, en memorias que duelen y sanan Miré atrás buscando señales ¿Viví con propósito o solo con rutina? Y cuando el cuerpo se apague Que mi alma no se quede muda Que mi vida haya sido más que tiempo Que haya sido un propósito con destino ¿Estoy viviendo con propósito, o solo pasando por etapas? ¿Estoy caminando hacia la eternidad, o solo hacia el final? ¿Qué decide mi alma, cuando el reloj ya no suena? Porque no se trata de cuántos años viví Sino de si viví para algo eterno Tal vez no se trata de entenderlo todo Sino de tomar una decisión ¿Qué decides tú?