Los estuches se abren Los gritos no salen Pontevedra arde Y nadie lo sabe Treinta bajaron del monte, en deltas de tela Con trato firmado y el alma entera Gallinero fue su celda Zorros rondan, miedo alerta Padre les da gabinete Rincones suaves, túneles, redes Niño raro los observa Con seis años, cara quieta Espiando por la rendija Les pone trampas, luego rifa Cuatro muertos en la ficha La madre grita, el padre avisa Pero ya están hartos Salieron volando sin decir nada al patio Son los pajirreclusos Piel cortada, sangre en los estuches Nadie preguntó Nadie escuchó Solo miraban cómo los usan Los pajirreclusos Carne en clase y reglas rotas No eran juguetes Eran soldados De una guerra sucia en mochilas rotas Segundo grupo: Veintisiete Gabinete otra vez, rutina fuerte Jardín, herramientas, logística leve Sin ruido, sin quejas, sin tregue Niña los odia Madre los cuida Padre los ignora Sasha los vigila El niño crece, calla, y planea Doce años, biología nueva Maqueta de célula, pidió pajitas Y el monstruo se activa Traigo las mías, dijo al oído Una amiga ríe y activa el castigo Reclusas, las llama, se prende el juego Ahora el aula es su talego Les sacan los ojos con compases Les tatúan números con llaves Lápices en lugares errados Copulan, mueren, se parten Comen entre ellos por orden Piel arrancada pa' hacer confeti Los meten en torres, los rompen Los graban como si fueran premios Congelados en cajas de plástico Se calientan con mecheros de patio Los reventaban entre taquillas Entre risas, sin espacio Son los pajirreclusos Piel cortada, sangre en los estuches Nadie preguntó Nadie escuchó Solo miraban cómo los usan Los pajirreclusos Carne en clase y reglas rotas No eran juguetes Eran soldados De una guerra sucia en mochilas rotas Un profesor faltó Un trabajo cambió Y diez murieron Nadie frenó