Ya no quiero mirar atrás, este es mi desahogo Abrázame a través del viento, mírame ya no me drogo He cambiado tanto, que me desconozco Le sonrió al espejo, noto extraño mi rostro Hay una pieza que falta, en mi corazón roto Te sigo soñando, sonrío al ver tus fotos Ninguna mujer llena el vacío que hay en mi alma Después de la tormenta siempre me llega la calma A Dios le pido fuerzas y que guíe mi camino Porque en este plano, soy otro peregrino Viviendo mi presente sin olvidar cicatrices También quiero ser feliz, vivir otros matices Maestros y aprendices del sabor de la derrota El mundo me dice: Vive, porque el tiempo se agota Traigo la esperanza rota pero mi fe intacta Aprecio el momento hasta cuando mi ser se impacta Con un nudo en la garganta, que no pasa con tragos Por ni un lado me aparezco, los que quiero son contados No me importan los alagos ni ganar feria de esto Me retroalimento, vómito lo que hay dentro El superhombre de Nietzsche no tiene que ser perfecto Somos libres en conciencia, aunque nos aten los cuerpos Aunque se hagan polvo los huesos y pasemos a ser tierra La vida se trata de eso, de enfrentar lo que te aterra No existe destino alguno si somos parte de todo Y dime quién lo ha gozado revolcándose en el lodo Aunque algunas veces lloro, cuando mi pecho revienta Otras escribo poesía, de esa que me alimenta La inspiración me tienta, me seduce, me hace suyo Edifico algo nuevo cada vez que me destruyo