Esa mujer vive sola en su cuarto tejiendo el ayer Sabe que por las calles está la pasión y también el dolor Esa mujer aún recuerda el perfume que la enamoro Suave aliento que surge del amanecer Igual que esta canción Esa mujer tiene un soplo de luz en el alma Una suerte de Dios y guirnalda Puede ser soñador, coqueta y ardiente Pero nunca ya será esa mujer Esa mujer ya no cree más en nadie Salvo en su soledad Ya no sueña con nada Y no quiere contar lo que el tiempo robó Esa mujer algún día se te puede acercar Y en el fondo de tu vanidad Su experiencia deja Esa mujer tiene un soplo de luz en el alma Una suerte de Dios y guirnalda Puede darse al amor con frenético ardor Pero ya nunca más será esa mujer