Yo no quiero que nadie a mí me diga que de tu dulce vida tú ya me has arrancado Mi corazón una mentira pide para esperar tu imposible llamado Yo no quiero que nadie se imagine cómo es de amarga y Honda mi eterna soledad Mi larga noche el minutero muele la pesadilla de su lento tic-tac En la doliente sombra de mi cuarto, al esperar Sus pasos que quizás no volverán A veces me parece que ellos detienen su andar sin atreverse luego a entrar Pero no hay nadie y ella no viene, es un fantasma que crea mi ilusión Y que al desvanecerse va dejando en su visión Cenizas en mi corazón Pero no hay nadie y ella no viene, es un fantasma que crea mi ilusión Y que al desvanecerse va dejando en su visión Cenizas en mi corazón