La cruz de esta esquina nos pone otra vez El alma en los ojos, el ansia en la voz Con miedo nos miramos pensando que tal vez Aún está el rencor en uno de los dos No es cierto, mi vida No es cierto, mi amor Que tanto martirio por fin terminó Que ahora al encontrarnos de regreso Entre lágrimas y besos, volvemos del adiós Llorar, qué bien me haces con tu llanto Tanto, que ya no duele el corazón No me hables de tu herida, no me nombres el pasado Ni ese sueño destrozado, con razón o sin razón Yo también estuve herido y esperando inútilmente Con los puños en la frente, siempre ausente y perseguido Llorar, también yo sé lo que es estar los ojos llenos de sangre de tanto y tanto llorar No me hables de tu herida, no me nombres el pasado Ni ese sueño destrozado, con razón o sin razón Yo también estuve herido y esperando inútilmente Con los puños en la frente, siempre ausente y perseguido Llorar, también yo sé lo que es estar los ojos llenos de sangre de tanto y tanto llorar