De los demonios que están dentro de mí De los caminos en donde tropecé De las batallas que luché y que perdí De aquellas dudas que encadenan mi ser Sálvame Sálvame De la tristeza que está dentro de mí Sálvame Te digo, sálvame De las promesas que sé y nunca cumplí Estoy sangrando mi emoción en una nueva canción Lejos de la tentación que lleva a la ostentación Pidiéndole a mi inspiración un poco de salvación Porque a veces el corazón se convierte en prisión Y yo deshojo la amapola, sentado bajo la Luna de Quito Pues la vida es una sola pero el viaje es infinito El rito de la tinta que cabalga Como un caballo negro en medio de la noche blanca Y brusca, mi musa busca la flor más bella que luzca Y que traduzca las estrellas Pidiéndole a mi bloc que algo me invoque Desde la única ventana con luz de todo el bloque Quiero pintar el lienzo y domar el llanto Escuchar al silencio y convertirlo en canto Sentir que por la calle vacía va tu soledad junto a la mía Y ya sé que no es fácil hallar tu camino Ya sé que te quiero aún cuando no lo digo Ya sé que me doblo pero no me inclino Ya sé que me sangra el alma De las flores marchitadas que habitan en la tristeza Me he guardado cada hoja y cada pétalo caído Afuera el cielo es gris pero aquí dentro hay belleza Y aprendimos a escuchar al silencio y callar al ruido Herido por el tiempo que me persigue y me embarga Perdido hombre sediento que bebe del agua amarga La Luna es quien me salva galopando en la tiniebla Como un caballo blanco en medio de la noche negra Minerva, me preguntó quién es ese viejo De ojos tristes y de arrugas que me mira en el espejo Dicen que el vino añejo ha mejorado con el tiempo Pero este anciano vencejo no sabe domar el viento Y ya sé que la muerte asfixia y que la vida aprieta La aguja del reloj bailaba una saeta Ya sé que esta balada triste de trompeta Ya no sabe entonar los acordes para el poeta Y ya sé que no es fácil hallar tu camino Ya sé que te quiero aún cuando no lo digo Ya sé que me doblo pero no me inclino Ya sé que me sangra el alma Y ya sé que no es fácil hallar tu camino Ya sé que te quiero cuando no lo digo Ya sé que me doblo pero no me inclino Y sé que me sangra el alma